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sábado, 27 de abril de 2013

¿para qué iba a dormir con la ventana abierta, si nadie vendría del país de nunca jamás a buscarla?


Un buen día el sol salió, la luna se quedó dormida, y absolutamente a nadie se le ocurrió pensar: ahí hay una chica perdida, vamos a encontrarla.
Ella lloró más fuerte, subieron el volumen de la televisión de la habitación de al lado. Un brindis por volver a comer, dijo en alto, y otro por no hacerlo, susurró a sus adentros.
Gracias porque nadie le recordó que siempre habría alguien esperándola. Gracias a ese alguien que no pensó que había una chica perdida, y sobre todo gracias por no encontrarla.

martes, 16 de abril de 2013

domingo, 14 de abril de 2013

Tal vez no te quise la primera vez que te vi, pero sí la segunda.
Por ti y por mí, por tus ojos y los míos formando lineas rectas, por tu música y mi baile, por tus decisiones y las mías, por tus besos y mi cuello, por tus sonrisas y mis escalofríos, por tu aliento y mi boca, por tus dedos en los míos, por tus abrazos y mis segundos interminables, por tus zapatillas nuevas y mi velo blanco, por tu rodilla en el suelo y mi anillo en el dedo, por las mil lunas que nos quedan.
Por llegar al 99 de 100.

domingo, 7 de abril de 2013

por cien años más


Creo que jamás sabrá todo lo que significa para mí, y me ofende, que en algún momento de su insignificante vida, haya podido pensar, que tenía intención alguna de alejarme de ella. ¿Acaso chola se aleja de cholo? ¿Acaso Lilo se aleja de Stitch? ¿Acaso er purpi se aleja del penguin?

Felicidades bolita, que cumplas muchos más, conmigo.

jueves, 28 de marzo de 2013

10


Él la mira, ella sonríe. Como todo, esto empieza poco a poco, pasan los días, pasan los meses, pasan los besos, pasan los enfados y hasta pasan las razones para seguir pensando con cordura.
Pasan los segundos en silencio, pasa un coche que rompe la monotonía.
-¿Si me tumbo ahora mismo en la carretera, acabaré muy manchado? Preguntó él con verdadera curiosidad.
-Probablemente, es una idea un tanto estúpida. Respondió ella con una sonrisa.

Dos firmes brazos rodearon una cintura y levantaron todo su peso durante apenas unos segundos, mientras el frío intentaba pasar entre un inocente beso y un te quiero.
Sólo necesito que me recuerdes de vez en cuando, que las decisiones ya han empezado a darme igual, que entre tus manos no existen las preocupaciones y que a veces las niñas buenas y pequeñas pueden enamorarse.
Gracias por confiar en mí, aunque ni yo misma lo haga

viernes, 22 de marzo de 2013

mi mundo empieza donde lo hacen tus pestañas


No dejes el peso de una decisión sobre mis hombros cielo, sabes que no podré sujetarla.
Tampoco quiero que esté sobre los tuyos, porque se caerá, quiero que la tires, que te des la vuelta y que olvides que está ahí.
Tomar decisiones  sólo sirve para cerrar puertas con pestillo, candado y ahogarse en uno mismo.
Lo único que sé tomar es de la mano, para no olvidarme de qué se siente cuando tu piel está cerca. Que claves tu ojos en los míos para recordar qué mundo se me aparece a menos de medio metro y unos cuantos centímetros más arriba. Que de tu voz no salga lo que no quiero oir, no necesito que retumben tus palabras en mi cabeza si con tus caricias me basta.
Que si no recuerdo lo que llevabas ayer, es porque estaba más pendiente de perderme cerca de ti y no de tus ridículas necesidades de humano rebelde.
Que si no sé sujetar decisiones es porque lo único que recuerdo es que una vez  lloré y maldije, y que aquella noche envejecí.

lunes, 11 de marzo de 2013

down by the water


Me siento de todo menos segura, y esa es la única estabilidad que puedo darte.
Siento no colgar de ninguna cuerda floja, porque nada ha sido capaz de sujetarme, siento que quisieras rellenar un calendario y apenas hayas conseguido dos lunas llenas; ¿prefieres que el cielo se oscurezca diez meses o ver la luna una vez más? Quizá la luna se ha apagado y prefiere aullar. Quizá si no quiero salir de mi cuarto ni de mi mente es para no enfrentarme a nada, y tener que hacerlo siempre igual, sin cambios, sin imprevistos. Quizá es porque me resulte imposible complacer a otra persona cuando ni siquiera aguanto la mía.  Quizá no quiero que nada ni nadie venga a buscarme a dondequiera que yo esté. Lo único que sé con certeza, es que seguiré contando historias alrededor de tu cuello y estrellas de cada cielo bajo el que nos encontremos, hasta que me des los buenos días, hasta que el lobo encuentre manada, o hasta nunca.
Tú no decides, pero yo tampoco.

miércoles, 27 de febrero de 2013

al menos hazme volar


Perdona si aún no te he dicho, que eres la cosa mas bonita que pasa por mi mente ultimamente, perdona si no me río de tus chistes, pero me hacen más gracias las zorras que te cogen de la mano.
Perdona si aún no te he avisado, pero si ahora no me salvas tú, no me salva nadie.
Seré tu cruz el tiempo que quieras quedarte en mi piel, porque a mis huesos no llegas.
Que mientras a ti te bajan cien del corazón a la entrepierna, a mí se me suben a la cabeza mil maneras de pensarte, que estoy llena de tus miradas pero más vacía que lo que guardas bajo el pecho.
Que con tu permiso o sin él, tengo más ilusiones que sueños, y más sueño que el propio insomnio.
Una para mí y dos para ti, si es así como va el juego no sé si jugar, o me arriesgo o  pierdo en todo en lo que apuesto.
Una niña, con pensamiento de niña, con problemas de niña y soluciones de niña, ¿qué venías buscando?
No espero que lo entiendas, ni que confíes más en mi, sólo dime que me odias, porque quererme ya esta muy visto.

jueves, 14 de febrero de 2013

not with haste

Supongo que no es la persona con la que voy a pasar el resto de mi vida, pero es la persona con la que me lo imagino. No es la persona que mejor me hace sentir, es la que me hace darme cuenta de que puedo estar bien sólo con la felicidad de otro. No es la persona que me hace ser feliz, es la persona que me dice que me quiere después de discutir, después de odiarme y después de abrazarme. No es quién para pedirme que cambie, pero siempre está ahí para recordarme mis mil y un defectos, y aunque los odie, que no los cambiaría ni a ellos ni a mí por nada. No es nadie para entender mi manera de pensar, de actuar y sobre todo de tratar, pero después de quejarse por razones insuficientes me mira, me besa, y me dice que soy una de las razones que le sostiene a la tierra. No es absolutamente nadie para juzgar con quién paso mi tiempo, pero después de maldecir a toda mi familia y a mis futuros hijos porque no va a poder verme una tarde, me pide perdón arrepentido, me dice que odia echarme de menos y necesitarme siempre, y me hace prometer que no dejaré de quererle nunca. Y yo, como enorme tonta que soy, miro dentro de esos ojitos marrones que han visto y sentido tantas cosas imperdonables, me enternezco y musito: sólo un poquito, pero tranquilo, que te quiero.

domingo, 27 de enero de 2013

my whole moon

Aquella mañana ganamos hasta al sol, no supo correr más deprisa que nosotros.
Aún guardo el calor debajo de las sábanas y el sudor en mi piel. Aún conservo las caricias y los suspiros y cada noche los revivo en mi cabeza, como si nunca se hubieran extinguido.
Sigue siendo un frío y duro invierno, los pájaros no cantan por las mañanas y el sol no se despide por las noches, pero me sonríes y lo prefiero mil veces más, que no cambio un segundo a tu lado por nada.
Las lágrimas no cesan y los problemas persisten, pero tu presencia es suficiente para interrumpir mis pensamientos a lo largo de todo el día.
Odio no controlar absolutamente nada de lo que pasa por mi cuerpo, pero aún así te lo agradezco.
Gracias por aguantar lo inaguantable, a mí, a mis tonterías y a mis absurdas preocupaciones.
Gracias por dejarte querer y recordarme que tú también lo haces. Gracias por mirarme con los mismos ojos todos los días. Pero sobre todo gracias por no morderte los labios, que de eso si no te importa, ya me encargo yo.

lunes, 7 de enero de 2013

sin humo de ti

Si no escribo no es porque todo vaya bien, es porque nada va mal.
Puede que tenga mil pensamientos rondándome la cabeza, pero a las dos de la mañana, cuando mis ojos se cansan y el sueño me llama, resalta uno. 
No es que todo vaya bien, es que nada va lo suficientemente mal. No es que no la cague y haga cosas de las que luego me arrepiento profundamente, no es que no me digan palabras que preferiría no haber escuchado y olvidado los labios de quien salieron.
No es que no tenga ganas de levantarme porque tengo que aguantar un día más, escuchando más quejas exteriores que interiores, afrontando más cosas de las que me gustaría y siendo impotente una vez más.
No es que no tenga ganas de saludarte, es que luego no sabré como empezar a despedirte. No es que no quiera estar cerca de ti, es que no tendré voluntad para alejarme después. 
No es que todo vaya bien, es que nada va lo suficientemente mal, aún.


jueves, 27 de diciembre de 2012

Contigo pero sin mí

Ni soy tan frágil por fuera ni tan fuerte por dentro. No me entiende mi alrededor ni me entiendo yo misma.
Sólo mi sonrisa me conoce y sabe de que hablo, es la única capaz de hablar de mí, porque yo no tengo ni idea, pero a ella le encanta lo que ve.
 Mi propio y jodido cicatrizante. Hace mucho que no hay heridas cielo, sólo de ti espero, que tarden en volver.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Te dejaré ser feliz

cuando tu sombra siga a las huellas de mis pies, y las yemas de tus dedos a mis caderas. Cuando hagan falta más de 15,5 kilómetros para que mi piel se ponga de gallina, se me tensen los músculos, el corazón intente llevar más oxígeno a todas las partes de mi cuerpo y sonría por la más absurda razón. Cuando no haga falta una caricia para recordarle el resto del día. Cuando yo sólo aparezca en uno de cada diez de sus sueños. Cuando mi única preocupación sea perderme demasiado tiempo alrededor de su cuello. Cuando mis ojeras no sean sinónimo de felicidad y mis ojos no brillen igual. Cuando no me despierte en la madrugada, agitada y somnolienta y sonría porque sé que a 15 kilómetros hay alguien pensando en mí.
Cuando mi almohada olvide todas las confesiones y lágrimas que he dejado sin querer, cuando las noches sean largas y no estén para dormir. Cuando las palabras dejen de tener sentido y el tiempo descubra la insensatez del motivo por el que los lobos aúllan a la luna, y le piden que se quede un rato más hasta que salga el sol, sólo un rato más. 
El lobo es lobo, la luna es luna, uno de los dos sigue su propia órbita.
Qué lobo tan masoquista.
Qué luna tan estúpida. 

jueves, 13 de diciembre de 2012

siempre a tu lado, sin estar contigo

Todo esto es por mi piel, y en mayor parte, por la tuya.
No sé el significado de odio, y no quiero saberlo.
Sólo quiero que eches las cartas sobre la mesa, y te des cuenta de que yo tengo poker y gano a tu pareja.
No quiero que me resucites, ni tú, ni tus labios, ni tu estúpida manera de querer. No quiero levantarme sonriendo porque sé que voy a olerte una vez más. No quiero imaginarte justo detrás de mi, dibujando en mi espalda y compartiendo tu calor hasta despertarme.
No quiero verte en cada esquina, en cada espejo, junto a mí, allí, de pie. Tan distante pero tan cercano, tan igual pero tan distinto y tan cerca pero tan lejos.
No quiero recordar la sonrisa más pura y sincera que he visto nunca, porque no quiero recordar que salió de tus labios, porque no quiero recordar que existen.
Hazme un favor, uno pequeñito.

Ódiame, como te odio yo a ti.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Los lloros al papel, pequeña


Si quieres me desnudo ante el mundo y ante ti, si quieres te enseño todas mis cicatrices y el porqué de su existencia, si quieres te dejo recorrer mi espalda con besos, si quieres te dejo acariciar mis curvas, si quieres le pongo nombre y apellido a cada herida y cuento el tiempo que ha tardado en cerrarse. Eso sí, luego no te arrepientas de haberme conocido.
Si quieres te explico, por qué no soy ni tan guapa como creías ni tan madura como pensabas. Por qué he cometido más errores de los que he arreglado, he decepcionado más de lo que he alegrado, y no he aportado un mínimo de felicidad a la gente que me rodea.
Si quieres puedo gritar, que un día me he levantado, la niebla ha desaparecido, se me han aclarado las cosas y tres simples pensamientos han inundado mi mente.
Que sólo sé hacer las cosas mal, que no sirvo para nada, y que lo siento mucho, por todo.